Posted by fernanda On September - 13 - 2011 0 Comment

4 de mayo de 2006 –Argentina elevó hoy a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) una denuncia en contra de Uruguay por violación al tratado del Río Uruguay, por su mal manejo de una inversión de casi US$2 mil millones. La inversión concierne a las dos plantas de celulosa que serían financiadas por el Banco Mundial y que se están construyendo sobre el Río Uruguay, en la frontera con Argentina. Las plantas, que aún no han recibido financiamiento del Banco Mundial, están siendo consideradas para recibir un apoyo de más de US$ 400 millones de la Corporación Financiera Internacional y de OMIG, ambas agencias de dicho banco. La denuncia de Argentina suma otra disputa más sobre las pasteras, en la ya larga lista de denuncias formales hechas por el Estado Argentino, por organizaciones ambientales y de derechos humanos y por más de 40,000 personas de comunidades afectadas. Éstas incluyen una denuncia presentada en Septiembre del año pasado ante la Ombudsman del Banco Mundial, que fiscaliza a proyectos de la CFI y de OMIG. Los afectados denuncian a la CFI por el incumplimiento de sus políticas ambientales y sociales en la preparación de los proyectos.

La denuncia ante la CIJ es la primera de un país latinoamericano en contra de otro en un tribunal internacional por una causa ambiental. También es la primera vez que un proyecto del Banco Mundial será el foco de un caso ante la Haya. Las pasteras ya hicieron historia legal en Septiembre, cuando fue presentada una denuncia ante la Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos, la primera vez que un proyecto del Banco Mundial es llevado a un tribunal internacional de derechos humanos.

La Oficina de la Ombudsman criticó severamente los proyectos pasteros de la CFI por sus violaciones a las Políticas de Salvaguardia Ambiental y Social, particularmente por incumplimiento de obligaciones respecto a la transparencia, consulta y difusión de información. Sin embargo, las divisiones de Manufacturación Global y de Ambiente y Social de la CFI, decidieron ignorar las observaciones de la CAO y las múltiples preocupaciones de las comunidades afectadas, y decidieron avanzar sin reducir el paso, hacia el voto de los proyectos en el directorio del Banco. Esto a pesar de que hay evidentes indicaciones que los mismos sufren de obvias deficiencias en sus estudios de impacto ambiental, y violaciones inaceptables respecto a consultas con comunidades afectadas y respecto a la transparencia con la cual se manejaron las empresas y la CFI. Estas violaciones fueron confirmadas por la Ombudsman en su auditoria reciente de los proyectos. [1]

La CFI, sin embargo, no ha sido capaz de llevar los créditos a voto del directorio, pues no ha podido lograr disipar el conflicto internacional causado por los proyectos.

Uno de los principales inversores privados, ING Group de Holanda, ya canceló su consideración de apoyar a Botnia, la pastera finlandesa, con US$ 480 millones. Luego de una denuncia por incumplimiento de estos proyectos a los Principios del Ecuador, presentada por CEDHA en diciembre, ING informó a CEDHA que había desistido en su consideración de apoyo a Botnia, lo que dejó serias dudas sobre la viabilidad financiera de esta inversión multimillonaria.

Botnia, la empresa finlandesa, fue la principal culpable del quiebre de negociaciones entre Argentina y Uruguay que dio lugar ahora a la denuncia ante la CIJ. Ambos países se habían encaminado hacia una resolución del conflicto, cuando temiendo el colapso de sus acciones en la bolsa de Nueva York, Botnia decidió no acatar un pedido de ambos presidentes de frenar la construcción de su fábrica, hasta que Argentina y Uruguay pudieran resolver en conflicto y realizar estudios suplementarios de impacto ambiental, social y económico, particularmente el impacto en el sector turismo y en la salud y formas de vida económica de lugareños de la zona que sería contaminada por las pasteras.[2]

Un estudio independiente, comisionado recientemente por la misma CFI, demuestra que hay faltas importantes en los estudios de impacto ambiental hechos por las empresas y por la CFI, mientras que Botnia se ha mostrado reticente a divulgar información que aclare qué tipo de tecnología estaría utilizando en la producción de celulosa en lo que sería una de las industrias más grandes del mundo de producción pastera, superando las 1.5 millones de toneladas por año.

El presidente Tabaré Vasquez de Uruguay, se reunió ayer con el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfovitz, para tratar de lograr un apoyo explícito del Banco Mundial a las pasteras, ya que ambas empresas necesitan el apoyo del Banco Mundial para viabilizar el financiamiento privado, de bancos como ING, quienes están dudando sobre los compromisos financieros y riesgos relacionados con estos proyectos. Aún quedan bancos como BBVA de España, Nordea de Suecia, otros bancos más pequeños y bancos estatales como Finnvera de Finlandia y CESCE y ICO de España, quienes están mirando de cerca como evoluciona este conflicto internacional.

Tabaré Vasquez no logró su propósito en Washington, ya que se fue de la reunión con Wolfovitz, con otra duda más respecto a un eventual apoyo del Banco. El presidente del Banco Mundial le aclaró que no apoyaría a los proyectos si no cumplen con las políticas ambientales y sociales del Banco Mundial. La CAO ya dijo que no las cumplen.

Finalmente, y para complicar aún más la situación, Uruguay se encuentra sumamente frustrado por la crisis internacional desatada por las pasteras, a causa de estos proyectos promovidos por la CFI y el Banco Mundial, y está considerando repensar su relación con el MERCOSUR, posiblemente retirando su participación o cambiando su estatus en el acuerdo regional de “miembro pleno” a “observador”. Sería también la primera vez que un proyecto del Banco Mundial resulta en el colapso de un tratado regional de libre comercio.

El Tratado del Río Uruguay fue firmado entre Argentina y Uruguay en 1975 y establece el manejo compartido del recurso hídrico y la cuenca del Río Uruguay. Argentina sostiene que estos proyectos promovidos por la CFI, violan el tratado.

[1] Ver: http://www.cao-ombudsman.org/html-english/documents/CAOAuditofOrionandCMBPulpMillsFinalReportENGLISH.pdf [2] Ver: http://www.cedha.org.ar/en/more_information/botnia-continues-construction.php

 

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