Posted by fernanda On September - 15 - 2011 0 Comment

21 de Noviembre de 2006 – Washington DC. Miles de manifestantes locales se encuentran desde ayer a la tarde en la ruta 136, una de las rutas internacionales que cruzan el Río Uruguay uniendo a la Argentina con el país vecino, a esperar la decisión de los Directores del Banco Mundial sobre proveer el financiamiento a Botnia, la pastera finlandesa que ha sido foco en uno de las más controvertidos proyectos nunca antes llevados ante los directivos del banco.

Hoy, la mesa de Directores del Banco Mundial, más allá de todo razonamiento legal y oposición social, aprobó el préstamo para la construcción de una de las más grandes pasteras del mundo: Botnia. El sentimiento local ante la decisión fue expresado por los habitantes locales quienes todavía permanecen en el puente y probablemente lo hagan durante los meses de verano: “el Banco Mundial no podrá tranquilizar a los habitantes con dinero y préstamos”, dijo Jorge Frixler, uno de las cientos de residentes locales que se oponen al emprendimiento.

La mesa se reunió hoy, 10 a.m. hora de Washington, y pese al conocimiento de la noticia sobre el inminente voto favorable del BM, espontáneamente 20.000 personas marcharon al puente internacional, más allá de las disputas diplomáticas entre Argentina y Uruguay y atentar contra la mediación del Rey de España en la decisión, los Directores decidieron aprobar los 370 millones de dólares propuestos por la CFI y MIGA para ser prestados a Botnia.

El proyecto fue encarado con la oposición de los stakeholders locales, quienes se han movilizado, uniendo a más de 120.000 residentes locales en pacíficas protestas civiles, no brindando la licencia social que el banco requiere para encarar proyectos ambientales. Muchos Directores Ejecutivos han reconocido que el proyecto claramente muestra que la CFI no pudo convencer a los habitantes sobre la inversión. Pero al Banco parece no importarle esta oposición y decidió financiar este controvertido proyecto finlandés.

Los opositores reclaman que la decisión fue un error del banco de no respetar la ley internacional, aludiendo al caso frente a la Corte Internacional de Justicia y una violación, no sólo de los políticas salvaguardias de l a CFI, sino también como un insulto a las comunidades locales, quienes han estado en conflicto por la arrogante insistencia de financiar el proyecto aún con gran resistencia local y frente al conflicto regional que ha generado. La decisión ignora al informe de la Oficina de la Ombudsman y Asesora en materia de observancia (CAO) y sus recomendaciones que verificaron que las acciones en el proyecto de la CFI no están conformes con sus propias políticas salvaguardias.

“Este emprendimiento nunca recibirá nuestra aprobación y haremos todo lo posible para asegurar que nunca reciba la licencia social, y nunca operará de manera favorable económica y ambientalmente en nuestra comunidad. Nosotros no queremos a las pasteras en nuestra comunidad”, dijo Oscar Bargas, un reconocido stakeholder local que viajó a Washington la semana pasada para tratar de transmitir el sentimiento social a los directores del Banco.

LA CFI y Botnia insisten que la pastera no contaminará, aún cuando el proyecto ya ha causado daños, probablemente irreparables, entre las comunidades vecinas y los gobiernos.

Aún no está claro, si los manifestantes levantarán hoy el corte, si lo continuarán indefinidamente o cuándo exactamente abandonarán la marcha. Algunos especulan que los cortes se mantendrán a lo largo de los meses de verano en represalia contra Uruguay, evitando que el turista argentino cruce el puente. El pasado año, Uruguay perdió alrededor de USD 400 millones en materia de turismo por los cortes de ruta.

El gobierno Argentino afirma que insistirá con el caso iniciado frente a la Corte Internacional de Justicia, que ya ha dispuesto que Uruguay podría ser responsable y tendría que desmantelar el proyecto si hayan violaciones al Tratado del Río Uruguay. Stakeholders locales le habían solicitado al presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, que revisara la demanda de la CFI con sus políticas salvaguardias y si han seguido las recomendaciones de la CAO que hicieron hace mas de un año, cuando ella advirtió que estaban violando las políticas salvaguardias y sobre el daño que estaban causando a las comunidades locales.

Para mayor información:

jdtaillant@cedha.org.ar
cel: 54 116 182 3172