Posted by fernanda On September - 15 - 2011 0 Comment

El presidente Uruguayo calificó el proceder de BOTNIA como “inadmisible” y advirtió severamente sobre la posible aplicación de sanciones que imposibilitarían a BOTNIA de proseguir con la implementación del mega-proyecto pastero que ya se ha cobrado numerosos heridos y hasta la muerte de trabajadores afectados a la construcción de la controvertida planta, y que mantiene a Argentina y Uruguay en medio de una disputa bilateral ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

A raíz de los graves accidentes que se vienen sucediendo en el marco de la construcción de la controvertida pastera ubicada en la frontera entre Argentina y Uruguay, el Presidente uruguayo Tabaré Vásquez se vio obligado a salir al cruce y poner en jaque a la empresa finesa, advirtiendo que a menos que la misma pueda asegurar condiciones de seguridad y salubridad adecuadas, le será denegado el permiso para operar. Las recientes declaraciones presidenciales revelan muy claramente la frustración del gobierno uruguayo, quien luego de enrolarse en una sórdida defensa del mega proyecto finés, que implicó hacer caso omiso de los reclamos Argentinos y de miles de ciudadanos afectados, quienes vienen denunciando graves impactos en la salud, los derechos humanos y el ambiente; parece comenzar a pensar si su decisión de apoyar a BOTNIA ha sido la acertada.

Desde el inicio de esta contienda, el gobierno de Tabaré Vasquez, al igual que importantes actores financieros internacionales, como Calyon, Nordea, NIB, FINNVERA (la Agencia de Créditos para la Exportación de Finlandia) y la CFI (perteneciente al Banco Mundial); decidieron confiar en las palabras de Erkki Varis, el CEO Internacional de Botnia, quien viajó expresamente a Uruguay para insistir en la idoneidad del proyecto y en la imposibilidad de que el desarrollo del mismo traiga aparejado riegos ambientales y sociales. Por su parte, el Grupo ING, una institución financiera Holandesa, tras una denuncia presentada por el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA) por violaciones del proyecto de Botnia a derechos humanos y a regulaciones ambientales y sociales, basada en parte a un dictamen desfavorable de la agencia fiscal del Banco Mundial (la CAO), y luego de decir que no financiaría un proyecto que no fuera social y ambientalmente sustentable, retiró el año pasado su propuesta de inversión de US$480 millones de dólares a BOTNIA.

El Presisdente uruguayo ordenó a sus ministros la inspección de las instalaciones de BOTNIA buscando garantizar, de esta manera, la seguridad y salubridad de sus trabajadores. El Ministerio de Trabajo uruguayo, por su parte, señaló que el accidente en BOTNIA “fue un grave error que nunca debió ocurrir” y solicitó fuertes medidas de seguridad y control además de la suspensión de la construcción.

Mientras tanto, la lucha social contra la instalación de BOTNIA, se refuerza. Tras nueve meses de bloqueo de la ruta 14, una de las principales arterias del MERCOSUR que une las localidades de Gualeguachú y Fray Bentos; el pasado lunes 15000 personas se dieron sita nuevamente para manifestar su repudio a la pastera y a los últimos acontecimientos que tuvieron como resultado la intoxicación de obreros y vecinos de la planta y que devino en un paro general organizado por el Sindicato uruguayo de trabajadores de papel (SUNCA) que contó con la adhesión del 99% de los empleados de la pastera.

El conflicto causado por BOTNIA, no es solamente una disputa internacional, sino que también ha traído aparejado inestabilidad regional en el MERCSOUR, y ha empañado las relaciones fronterizas y de beuna vecindad en las comunidades aledañas, aspectos que son críticos para la economía local y la política regional.

 

Angeles Pereira

angeles@cedha.org.ar